Page 231 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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pudo lograrla. Olvidaron que un mundo que ha terminado

         con  la  muerte  tiene,  igualmente,  que  terminar  con  el

         nacimiento.  La  capacidad  de  poder  prolongar  la  vida


         indefinidamente, produjo satisfacción al individuo pero el

         estancamiento de la raza. Me explicaste que eres el único

         niño  que  ha  nacido  en  Diaspar  en  siete  mil  años,  pero


         habrás podido ver cuántos niños tenemos aquí, en Airlee.

         Hace  ya  muchas  eras  que  nosotros  sacrificamos  nuestra

         inmortalidad, pero Diaspar aún sigue aferrado a ese falso

         sueño.  Ésta  es  la  razón  por  la  que  nuestros  caminos  se


         separaron y por la que nunca jamás deben volver a unirse.

                Aunque  Alvin  había  esperado  esas  palabras  u  otras

         muy semejantes, el golpe no fue menos duro. Sin embargo,

         se  negaba  a  admitir  el  fracaso  de  sus  proyectos  —aun


         cuando éstos no estaban todavía configurados más que a

         medias—, así que sólo escuchaba a Seranis con la mitad de

         su cerebro. Comprendió y tomó nota de sus palabras, pero


         la  parte  consciente  de  su  mente  estaba  recorriendo  el

         camino  de  regreso  a  Diaspar  tratando  de  imaginar  los

         obstáculos que podían interponerse en su camino.

                Estaba claro que Seranis se sentía desgraciada. Su voz


         parecía  rogar,  suplicar,  mientras  hablaba  y  Alvin  se  dio

         cuenta que la mujer no sólo le estaba hablando a él sino

         también a su hijo. Theon observaba a su madre con cierta

         preocupación no exenta de un sutil reproche.


                —No tenemos el deseo de obligarte a que te quedes en




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