Page 228 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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esas  fuerzas  que  trataban  de  amoldarle  a  los

         requerimientos  y  al  sistema  de  Diaspar.  Ahora  ya  era

         mayor y contra él no estaba la mayor ciudad del mundo


         sino sólo un anciano que no deseaba otra cosa sino que lo

         dejaran descansar en paz. Una paz y un descanso que, con

         toda  seguridad,  no  tardaría  mucho  en  llegarle


         definitivamente.

































































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