Page 229 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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9. DUEÑO DEL ROBOT






                La tarde estaba ya muy avanzada cuando el coche de

         superficie se deslizó silenciosamente cruzando las últimas

         filas  de  árboles  para  pararse  en  el  prado  de  Airlee.  La


         discusión,  que  había  durado  casi  todo  el  viaje,  había

         acabado y  la  paz se restableció. No  habían  llegado  a  las

         manos porque los medios de que cada uno disponían eran

         demasiado desiguales. Theon sólo contaba con el apoyo de


         Krif,  pero  Alvin  podía  haber  llamado  en  su  auxilio  a  la

         máquina  de  múltiples  ojos  y  tentáculos  que  había

         conseguido  del  anciano  y  a  la  que  seguía  contemplando

         como su mejor tesoro.


                Theon no había vacilado en el empleo de las más duras

         palabras.  Había  llamado  granuja  a  su  amigo  y  le  había

         dicho que debía sentirse avergonzado de sí mismo. Alvin


         no  sólo  se  había  reído  a  carcajadas  sino  que  había

         continuado divirtiéndose con su nuevo juguete. No sabía

         cómo se había verificado la transferencia pero ahora sólo él

         podía controlar al robot, podía hablar con su voz y ver a


         través  de  sus  múltiples  ojos.  En  cuanto  al  robot,  no

         obedecería a nadie en el mundo más que a él.

                Seranis  los  estaba  esperando  en  una  sorprendente

         habitación que parecía no tener techo, aun cuando Alvin


         sabía  que  había  otro  piso  encima.  La  mujer  parecía




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