Page 235 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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realizar  el  único  plan  que  le  ofrecía  alguna  esperanza,

         aunque  fuese  pequeña  de  salir  con  bien.  Era  demasiado

         testarudo  como  para  aceptar  una  cualquiera  de  las


         alternativas que Seranis le había ofrecido y, aun cuando no

         hubiese tanto en juego, se hubiera resistido igualmente a

         cualquier intento de forzar su voluntad.


                Seranis no tardaría mucho en regresar. Alvin no podía

         hacer nada hasta que no se hallase de nuevo al aire libre y

         hasta en ese caso Seranis podría estar en condiciones de

         hacerse con el control de su mente si intentaba escapar. Y,


         aun  sin  ello,  estaba  convencido  de  que  alguno  de  los

         habitantes del pueblo lo alcanzaría antes de que hubiera

         llegado a su objetivo.

                Cuidadosamente  fue  controlando  y  comprobando


         hasta  los  más  pequeños  detalles  del  proyecto  que  debía

         seguir si quería llegar a Diaspar en los términos deseados.

                Theon le advirtió de la llegada de su madre al darse


         cuenta  de  que  ésta  se  aproximaba  y  Alvin  hizo  que  sus

         pensamientos  volvieran  a  ocuparse  con  cosas  sin

         importancia.  Nunca  le  había  resultado  fácil  a  Seranis

         penetrar en la mente del muchacho y en esos momentos


         tuvo la impresión de hallarse en un lugar fuera del espacio

         y desde el cual mirara, hacia abajo, a un mundo velado por

         nubes  impenetrables.  Sabía,  sin  embargo,  que  habría  un

         desgarro en el velo y por unos instantes podría captar una


         visión  momentánea  de  lo  que  había  debajo  de  él.  Se




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