Page 37 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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conservar las presentes estructuras de la sociedad que
creen la mejor de todas.
Lentamente Peyton se puso de pie. Por un momento
pareció como si fuese un observador neutral, exterior, que
observara lo que le estaba ocurriendo a un personaje
llamado Richard Peyton III, que ni siquiera era ya un
hombre, sino un símbolo, una de las claves del futuro del
mundo. Tuvo que hacer un fuerte esfuerzo mental para
volver a identificarse consigo mismo.
Su amigo le había estado observando en silencio.
—Hay algo que no me has dicho, Alan —habló por fin
Peyton—, ¿cómo has llegado a saber todo esto?
Henson sonrió.
—Ya estaba esperando esa pregunta. Sólo soy un
instrumento elegido por el hecho de que soy amigo tuyo.
No puedo decirte quiénes son los otros que me han elegido
como portavoz, ni siquiera a ti. Pero entre ellos se cuentan
un buen número de científicos que cuentan con tu
admiración. Como sabes, siempre existió cierta rivalidad
entre el Consejo y los científicos a su servicio y en los
últimos años, nuestros puntos de vista se han venido
separando cada vez más. Muchos de nosotros creemos que
la presente Era, que el Consejo cree va a durar para
siempre, es sólo un interregnum. Estamos convencidos de
que este largo período de estabilidad será causa de
decadencia. Los sicólogos y sociólogos del Consejo están
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