Page 144 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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Vi que los Morlocks que atendían aquel lugar tenían


           una  actitud  más  seria  que  los  que  cuidaban  de  los


           niños.  Sobre  el  pelaje  llevaban  batas  sueltas  —


           prendas como chalecos con muchos bolsillos— llenas


           de herramientas de propósito desconocido pare mí.


           Algunas  de  las  herramientas  brillaban  débilmente.


           Aquel  tipo  de  Morlock  parecía  tener  un  aire  de



           ingeniero, pensé: un extraño atributo en un mar de


           bebés; y aunque se distraían con mi torpe presencia,


           los ingenieros vigilaban el pequeño bulto del Suelo, y


           periódicamente pasaban instrumentos por encima de


           él.


           Habiendo  captado  mi  curiosidad,  me  acerqué  al


           bulto. Nebogipfel se echó atrás, dejándome continuar



           solo. La cosa apenas tenía unas pocas pulgadas de


           largo,  y  todavía  estaba  medio  metida  en  el  vidrio,


           como  una  escultura  a  medio  tallar  de  un  trozo  de


           roca. Es más, se parecía un poco a una estatua: tenía


           los brotes de los brazos, y lo que podría convertirse


           en la cara, un disco cubierto de pelo y dividido por


           una fina boca. La extrusión del bulto parecía lenta, y


           me  pregunté  qué  dificultad  presentaba  pare  la


           maquinaria  oculta  el  fabricar  aquel  artefacto  en



           particular. ¿Era quizás especialmente complejo?


           Y entonces —fue un momento que me atormentará


           mientras viva— la diminuta boca se abrió. Los labios se


           separaron con un ruido suave, y un llanto, más débil


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