Page 172 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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Nebogipfel dijo:


           —Gödel  demostró  que  nuestra  tarea,  adquirir


           conocimientos  y  comprensión,  nunca  podrá  ser


           realizada por completo.


           —Les dio una meta infinita.


           Ahora  lo  entendía,  los  Morlocks  eran  como  un


           mundo  de  monjes  pacientes  que  trabajaban



           incansablemente                             para                comprender                         el


           funcionamiento de nuestro gran universo.


           Finalmente —al final del tiempo— la gran Esfera, con


           su  Memoria  mecánica  y  sus  pacientes  sirvientes


           Morlocks,  se  convertiría  en  algo  similar  a  un  dios,


           atrapando el Sol.


           ¡Estaba de acuerdo con Nebogipfel en que no podía



           haber una meta más alta para una especie inteligente!


           Había ensayado mis próximas palabras, y las dije con


           cuidado:


           —Nebogipfel,  deseo  regresar  a  la  Tierra.  Trabajaré


           con ustedes en la Máquina del Tiempo.


           Discutimos  la  propuesta,  ¡pero  no  necesité  más


           persuasión que ésa! Nebogipfel no parecía albergar


           ninguna sospecha y no me interrogó más.


           Por lo tanto, me preparé para dejar aquella pradera



           sin sentido. Mientras trabajaba, pensaba.


           Sabía  que  Nebogipfel  —deseoso  de  adquirir  la


           tecnología  del  viaje  en  el  tiempo—  aceptaría  mi


           propuesta. Y me dolía en cierta forma, a la luz de mi


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