Page 177 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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luego soltándola. Bien, la «cuerda» que nos había
mantenido dentro de la Esfera —la solidez del
Suelo— había desaparecido; y sin ceremonia nos
habían lanzado al espacio.
Debajo —apenas podía mirar— había un pozo de
estrellas, ¡una caverna sin suelo a la que caíamos por
siempre Nebogipfel y yo!
—Nebogipfel, por amor de Dios, ¿qué nos ha pasado?
¿Ha sucedido algún desastre?
Me miró. Flotaba a unas pocas pulgadas del suelo de
la cápsula, ¡ya que de la misma forma que la cápsula
caía por el espacio, nosotros también, en su interior,
caíamos como guisantes en una caja de cerillas!
—Hemos salido de la Esfera. Los efectos de su giro...
—Eso lo entiendo —dije—, pero ¿por qué? ¿Vamos a
caer hasta la Tierra?
Encontré su respuesta bastante aterradora.
—En esencia —dijo—, sí.
Y me quedé sin fuerzas para seguir preguntado,
porque me di cuenta de que empezaba a flotar por la
cabina como si fuese un globo; y con esa impresión
tuve que luchar contra las náuseas durante varios
minutos.
Con el tiempo, recuperé algo de control sobre mi
cuerpo.
Hice que Nebogipfel me explicase los principios de
aquel viaje a la Tierra. Cuando hubo terminado,
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