Page 196 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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¡Sentí  como  si  un  cable  de  acero  me  uniese  a  la


           Máquina del Tiempo y estuviese tirando de mí! Ardía


           en deseos de correr hasta la máquina, subirme a ella,


           acabar de una vez con aquel mundo de oscuridad y


           Morlocks  y  ¡dirigirme  al  pasado...!  Pero  debía  ser


           paciente.  Contesté,  luchando  por  mantener  mi  voz


           tranquila:



           —No es necesario.


           Nebogipfel  me  llevó  colina  arriba,  al  pequeño


           edificio. Estaba construido según el diseño simple y


           sin junturas de los Morlocks; era como una casa de


           muñecas,  con  una  puerta  de  bisagras  y  un  techo


           inclinado.  Dentro  había  un  jergón,  con  una  manta,


           una silla y una pequeña bandeja con comida y agua.



           Todo  parecía  agradablemente  sólido.  Mi  mochila


           estaba sobre la cama.


           Me volví a Nebogipfel.


           —Han sido muy considerados —dije con sinceridad.


           —Respetamos sus derechos.


           Se alejó de mi refugio. Cuando me quité las gafas, se


           convirtió en una sombra.


           Cerré la puerta aliviado. Era un placer poder volver


           por  un  rato  a  mi  propia  compañía  humana.  ¡Me



           avergoncé  por  planear,  tan  deliberadamente,


           engañarle a él y a su gente! Pero mis planes ya me


           habían  llevado  a  cientos  de  millones  de  millas  —a






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