Page 197 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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unas  pocas  yardas  de  la  Máquina  del  Tiempo—  y


           ahora no podía soportar la idea de fracasar.


           ¡Sabía  que  si  tenía  que  dañar  a  Nebogipfel  para


           escapar lo haría!


           Abrí  la  mochila  al  tacto,  y  encontré  una  vela  que


           encendí. La .reconfortante luz amarilla y un hálito de


           humo  convirtieron  aquella  pequeña  caja  inhumana



           en  mi  hogar.  Los  Morlocks  habían  retenido  mi


           atizador  —como  podría  haberlo  anticipado—  pero


           me  habían  dejado  casi  todo  el  resto  del  equipo.


           Incluso  mi  cuchillo  seguía  allí.  Con  su  ayuda;  y


           empleando la bandeja Morlock como un tosco espejo,


           me corté la barba y me afeité lo mejor que pude. Pude


           quitarme  la  ropa  interior  y  ponérmela  limpia  —



           ¡nunca  supuse  que  la  sensación  de  llevar  unos


           calcetines  realmente  limpios  me  provocase  casi  un


           placer  sensual!—  y  recordé  con  afecto  a  Mrs.


           Watchets,  que  había  puesto  esas  prendas  en  la


           mochila.


           Finalmente —y con gran placer— saqué la pipa de la


           mochila, la llené de tabaco y la encendí con la vela.


           Desperté en la oscuridad.


           Era  extraño  despertar  sin  la  luz  del  día  —como



           despertarse a una hora intempestiva— y nunca me


           sentí descansado por el sueño durante todo el tiempo


           que permanecí en la Noche Negra de los Morlocks;






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