Page 345 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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En todas partes, dijo Filby, las ciudades de
los hombres —que una vez habían estado
llenas de luz y convertían el lado nocturno
del planeta en una joya brillante— habían
sido cubiertas con caparazones oscuros;
ahora, los hombres apenas se movían entre
las grandes ciudades‐bóveda, prefiriendo
quedarse acobardados en sus penumbras
artificiales.
La nueva línea ferroviaria parecía haber
sido construida atravesando la vieja
disposición de las calles. Las carreteras
sobre las que pasábamos estaban llenas,
pero de gente a pie o en bicicletas; no vi
vehículos, ya sea a caballo o a motor, como
esperaba. ¡Había incluso rickshaws!
Carruajes ligeros, de los que tiraban
hombres flacos y sudorosos, que
esquivaban las columnas de la Bóveda.
Al mirar la multitud desde la ventana del
tren, a pesar del aspecto atareado, creí
apreciar desánimo, tristeza y desilusión... Vi
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