Page 563 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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estaba completamente enterrado en los
fragmentos del refugio.
Busqué en el montón empapado y
resbaladizo, apartando palmas y trozos de
tejido. Encontré a Nebogipfel: parecía una
rata hiperdesarrollada, con el pelo pegado
al cuerpo y las rodillas apretadas contra el
pecho. Había perdido las gafas y se
estremecía indefenso. Me alegré de haberle
encontrado con tanta facilidad; la noche era
su momento normal de operación, y podría
haber estado en cualquier lugar a varias
millas del refugio.
Me incliné para levantarlo, pero se volvió
para mirarme, con el ojo roto como un pozo
de oscuridad.
—¡El coche del tiempo! ¡Debemos salvar el
coche del tiempo! —Apenas podía oír su
voz líquida en medio de la tormenta. Volví
a intentar levantarlo, pero sin fuerzas
intentó apartarse de mí.
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