Page 564 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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Con la lluvia golpeándome en la cabeza,
rugí para protestar; pero, derrotado, fui a
buscar el cacharro de Nebogipfel. Retiré
muchas palmas de él, pero encontré la
estructura hundida en el barro, todo
enredado con telas, tazas y los restos de
nuestros intentos de mobiliario. Agarré la
estructura e intenté sacarla del barro por
medio de la fuerza bruta, pero sólo conseguí
doblarla y romper una de las esquinas.
Me enderecé y miré a mi alrededor. El
refugio estaba completamente derruido. El
agua ya corría desde el bosque hasta la
arena y el océano. Incluso nuestro amigable
torrente de agua limpia se ensanchaba y se
hacía más furibundo, y amenazaba con
salirse del cauce y arrastrarnos.
Abandoné el coche del tiempo y volví
donde estaba Nebogipfel.
—No hay nada que hacer —le grité—.
Tenemos que salir de aquí.
—Pero el vehículo...
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