Page 645 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 645
debíamos pensar en sobrevivir en el futuro.
Nebogipfel defendía que debíamos emigrar
más lejos varias millas, nos dijo— y
establecer un campamento en un lugar
mejor, a salvo de las emisiones radiactivas
del carolinio.
Pero vi en los ojos de Stubbins, y en lo más
profundo de mi propia alma, que aquel plan
nos era imposible a ambos.
—Yo vuelvo —dijo finalmente Stubbins, con
una brusquedad que superaba su
amabilidad natural—. Oigo lo que dice,
señor, pero el hecho es que podría haber
personas enfermas y moribundas allí. No
puedo abandonarlas. —Se volvió hacia mí,
y su cara honesta y sincera se arrugó por la
preocupación—. No estaría bien, ¿verdad
que no, señor?
—No, Stubbins —dije—. No estaría nada
bien.
Y así fue, con el día todavía en sus
comienzos, como Stubbins y yo caminamos
645

