Page 663 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 663
ingenio avanzado de Nebogipfel podría
encontrar una forma de hacerle la vida más
confortable. Pero estaba muy claro que
Hilary no tenía fuerzas para caminar más.
Por tanto, improvisamos una camilla con
dos ramas largas, con mis pantalones y la
camisa de Stubbins atados entre ellas.
Tuvimos cuidado con las ampollas y
colocamos a Hilary en el cacharro. Gritó
cuando la movimos, pero en cuanto la
colocamos en la camilla su incomodidad se
alivió.
Recorrimos el bosque de vuelta a la playa.
Stubbins iba delante, y pronto pude ver que
su espalda huesuda se llenaba de sudor y
polvo. Caminaba torpemente por la
oscuridad y las lianas y ramas bajas le
pegaban en la cara; pero no se quejó, y
mantuvo sus manos firmemente alrededor
de los mangos de la camilla. Yo, siguiéndole
en calzoncillos, agoté pronto mis fuerzas, y
los músculos me empezaron a temblar. En
663

