Page 658 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 658

—La luz me quemó la carne.., Era como si se


                  abriesen  las  puertas  del  infierno...  podía


                  sentir  que  se  me  fundían  las  mejillas,  y  al


                  mirar  podía  ver  que  la  punta  de  mi  nariz


                  ardía  como  una  pequeña  vela...  era


                  extraordinario... —Le dio un ataque de tos.


                  Luego  llegó  el  golpe  —«como  un  gran



                  viento»— y se cayó de espaldas. Rodó por el


                  suelo del bosque hasta que chocó con una


                  superficie dura —supongo que el tronco de


                  un árbol— y, de pronto, ya no supo más.


                  Cuando recobró el conocimiento, el pilar de


                  llamas púrpura y carmesí se elevaba como


                  un demonio desde el bosque, con sus asis‐



                  tentes familiares de tierra fundida y vapor.


                  A  su  alrededor,  los  árboles  estaban


                  destrozados  y  quemados,  aunque  —por


                  casualidad—  estaba  lo  bastante  lejos  del


                  centro para evitar la mayor parte del daño,


                  y no la habían herido las ramas que caían.


                  Se tocó la nariz y sólo recordaba la espesa


                  curiosidad al desprendérsele un trozo.


                                                                                                   658
   653   654   655   656   657   658   659   660   661   662   663