Page 129 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 129
conocido a un hombre lo suficientemente sabio
como para confiárselo—, pero ahora ¡me había
arrogado poderes mayores que los de ningún
hombre que haya vivido nunca!
Si recuperaba la Máquina del Tiempo —me
prometí a mí mismo— volvería al pasado para
realizar un último y definitivo ajuste en la historia,
y eliminar mi desarrollo de ese artefacto infernal.
...Y comprendía también que ya nunca recuperaría
a Weena. No sólo había provocado su muerte,
¡sino que también había eliminado su propia
existencia!
En aquel tumulto de emociones, el dolor de esa
pequeña pérdida se destacaba claro y dulce, como
las notas de un oboe en medio del clamor de una
gran orquesta.
15
VIDA Y MUERTE ENTRE LOS MORLOCKS
Un día, Nebogipfel me llevó a lo que,
posiblemente, fuese lo más inquietante que vi en la
ciudad‐cámara.
Nos acercamos a un área, tal vez de media milla
cuadrada, donde las divisiones parecían más bajas
de lo normal. Al acercarnos, comencé a notar un
129

