Page 646 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 646

inmenso,  cuyo  propósito  apenas  puedo


                  entender.


                  —¿Cuál es la naturaleza de ese proyecto?

                  Nebogipfel contestó.


                  —Mira:  sabemos  que  hay  muchas,—quizás


                  un número infinito, de historias que surgen


                  de cada suceso. Imagínate a ti mismo en dos

                  historias  cercanas,  separadas,  digamos,  por


                  los  detalles  del  rebote  de  la  bola  de  billar.


                  Ahora:  ¿podrían  esas  dos  copias  de  ti

                  comunicarse la una con la otra?


                  Pensé en eso.


                  —Ya lo hemos hablado antes. No veo cómo.


                  Una Máquina del Tiempo me llevaría arriba

                  y abajo por una sola rama histórica. Si viajo


                  al pasado para cambiar el rebote de la bola,


                  entonces  esperarías  viajar  al  futuro  y

                  observar  diferencias,  porque  si  la  máquina


                  produce  una  bifurcación  tiende  a  seguir  la


                  historia  nueva.  No  —dije  con  confianza—.


                  Esas  dos  versiones  de  mí  no  podrían

                  comunicarse.


                  —¿Ni  siquiera  si  te  permito  cualquier


                  máquina  concebible  o  dispositivo  de

                  medida?


                  —No.              Habría             dos           copias            de         esos


                  dispositivos,  cada  una  tan  desconectada  de


                  su gemelo como yo.

                  —Muy  bien.  Ésa  es  una  posición  lógica  y


                  razonable. Se basa en la suposición implícita



                                                                                                     646
   641   642   643   644   645   646   647   648   649   650   651