Page 714 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 714
mantiene no está hecha de carne y hueso, sino de
constructor en el Mar de Información... Tienes
miembros, no de nervios y sangre, sino de
conocimientos.
Parecía que su voz flotaba en el espacio,
alrededor mío; había perdido la sensación
reconfortante de su mano en la mía, y ya no
sabía si estaba cerca, aunque tenía la
sensación de que la «cercanía» ya no era una
idea relevante, porque tampoco tenía una
idea clara de dónde estaba «yo». Sabía que
aquello en que me hubiese convertido ya no
era un punto de conciencia mirando desde
una caverna de huesos.
El aire de la Tierra se aclaró. Por todo el
planeta, con prontitud sorprendente, las
luces de las ciudades se apagaron y murieron
y pronto la mano del hombre no dejó marca
sobre la Tierra.
Hubo ráfagas de vulcanismo, grandes
chorros que arrojaban nubes de cenizas que
cubrían el mundo —o, mejor, al retroceder
en el tiempo las nubes penetraban en las
perforaciones volcánicas— y me parecía que
los continentes se desplazaban lejos de las
posiciones que ocupaban en los mapas
escolares. En las grandes praderas del hemis‐
ferio norte parecía haber una lucha —lenta,
milenaria— entre dos tipos de vegetación:
por un lado, el pasto verde marrón y los
714

