Page 89 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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—Zoo  —vaciló  en  la  palabra—.  No.  No  me


            eligieron.  Me  ofrecí  voluntario  para  trabajar  con


            usted.

            —¿Trabajar conmigo?


            —Yo, nosotros, queremos saber cómo llegó aquí.


            —¿Quieren saberlo, por Júpiter? —Me levanté y di


            vueltas alrededor de la Prisión de Luz—. ¿Y si le

            digo que llegué aquí en una máquina que puede


            trasladar  a  un  hombre  a  través  del  tiempo?  —


            Levanté  las  manos—  ¿Que  construí  esa  máquina

            con estas manos? ¿Entonces qué, eh?


            Pareció meditarlo.


            —Su época, por lo que se deduce de su estructura


            física y su forma de hablar, está muy alejada de la

            nuestra. Es capaz de grandes logros tecnológicos;


            su máquina, le lleve o no a través del tiempo como


            dice, las ropas que lleva, el estado de sus manos y

            el ritmo de desgaste de sus dientes demuestran un


            alto grado de civilización.


            —Me halaga —dije un poco agitado—, pero si me


            cree capaz de tales cosas, si soy un hombre y no un

            mono, ¿por qué estoy encerrado?


            —Porque  —dijo  con  tranquilidad—  me  ha


            intentado atacar con la intención de hacerme daño.

            Y en la Tierra, causó grandes daños...


            Sentí  que  mi  furia  se  encendía  de  nuevo.  Me


            acerqué a él.


            —Sus  monos  manoseaban  mi  máquina  —grité—.

            ¿Qué esperaba? Me defendía...


            —Eran niños —dijo.




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