Page 151 - Hijos del dios binario - David B Gil
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jugando a los secretos. Dígame lo que necesito
saber, por qué Inamura tiene interés en un soldado
israelí desaparecido hace cuatro décadas.
Solomon Denga sonrió ante su ímpetu, dejando
claro que no se encontraba nada impresionado.
—Está demasiado acostumbrado a conseguir lo
que quiere, señor Adelbert.
—Tiene gracia que eso venga de alguien que
trabaja para Kenzõ Inamura. ¿Comprende que, una
vez lleguemos al aeropuerto, podría tomar un
vuelo hacia cualquier parte y no volverían a saber
de mí? Aún no sé por qué me inmiscuyo en todo
esto.
—Lo hace por lo mismo que cualquier otro —
razonó Denga con sencillez—: porque obtendrá a
cambio algo que desea. Y su compromiso con este
trabajo es tan fuerte como ese anhelo. Así que no se
comporte como un divo caprichoso dispuesto a
romper la baraja en cualquier momento, sé que no
lo hará. Si Inamura‐san no le hubiera dado la
motivación necesaria, usted se habría negado desde
un principio.
Daniel contempló con calma el gesto adusto e
inexpresivo de aquel hombre extraño, y se dijo que
lo había ponderado mal.
—Señor Denga —comenzó con paciencia—,
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