Page 154 - Hijos del dios binario - David B Gil
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planificar intervenciones que, una vez puestas en
práctica, se mostraban sumamente eficaces, y tenía
el don de la improvisación. Podría decirse que
Samir era un estratega nato con cualidades
excepcionales para dirigir operaciones sobre el
terreno, lo que le hizo subir de forma vertiginosa
en el escalafón. En otra época, un militar así quizás
habría estado llamado a comandar grandes
ejércitos, pero hoy en día la guerra se libra con
pequeñas operaciones encubiertas, y los mejores
comandantes no son aquellos que saben mover
tropas sobre un tablero, sino los que desempeñan
su labor de manera eficaz, rápida y silenciosa; y no
había nadie más rápido o eficaz que David Samir.
»Con los años se ganó una reputación casi
legendaria en el seno de la Sayeret Matkal,[3] era
un símbolo; pero Israel es una nación con muchos
enemigos que no necesita símbolos, sino buenos
soldados. Eso hizo que la figura de Samir no
trascendiera como héroe de guerra y que se le
mantuviera en las sombras. El mando le
encomendó misiones cada vez más complejas.
Cuatro de las recogidas en ese informe —señaló el
dosier junto a Daniel— son lo que se conoce como
una ruleta de cinco balas. ¿Sabe lo que significa?
—Sí —dijo Adelbert con un asentimiento—, es
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