Page 177 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 177
a todo no le apetecía vagar en busca de un sitio más
tranquilo, así que se acomodó en un extremo de la
barra y pidió a la guapa camarera un Johnnie
Walker.
Mientras le servían pensó que su aspecto,
sentado solo, observando en silencio la sala de
baile, debía de ser un tanto miserable. No le
importó. Se limitó a remover su copa en la mano y
percibir el tintineo del hielo contra el cristal, a dar
breves sorbos al whisky y a distraerse con la
precisa coreografía de los camareros tras la barra.
Ellas, rubias y esbeltas, siempre atendían a los
clientes masculinos, mientras que ellos, altos y con
torsos cincelados, servían a las mujeres. El
propietario explotaba la breve ilusión de intimidad
que transmitía intercambiar un par de palabras,
una mirada y una sonrisa con una de aquellas
chicas.
Iba por su segunda copa cuando alguien se
sentó a su lado. No necesitó girar la cabeza para
saber que se trataba de una mujer, su caro perfume
la precedía. Lo saludó escuetamente.
—Hola —respondió Daniel sin volverse hacia
ella. Tampoco sonrió, pero aquello no pareció
desalentarla.
—Veo que no eres de por aquí —dijo la mujer
177

