Page 250 - Hijos del dios binario - David B Gil
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Su confidente negó lentamente con la cabeza al


           tiempo  que  sonreía.  Era  una  sonrisa  franca  y


           amable,  y  al  verla  Daniel  se  preguntó  a  cuántas


           personas  habría  matado  aquel  hombre.  Era  algo



           extraño ver la sonrisa de un asesino.


                  —Incluso  al  final  de  su  carrera,  David  era  un


           hombre  joven.  Un  idealista,  como  tantos  otros


           jóvenes que dedican su vida a la guerra. Pero con el


           paso de los años, si no tienes la cabeza hueca, los


           ideales  terminan  por  trocarse  en  desilusiones.


           Probablemente  no  es  la  idea  lo  que  te  acaba  por



           decepcionar, sino los que viven de ella, los que la


           instrumentalizan para aprovecharse de las fuerzas


           y energías de jóvenes inspirados.


                  —Así que Samir acabó por renegar del sistema.


                  Saul  meditó  un  momento  sobre  aquella


           aseveración.


                  —Estaba  harto  de  matar  en  nombre  de  otros.


           Matar es algo que se cobra un precio muy alto en tu


           alma,  te  va  vaciando  por  dentro.  Si  no  eres  un



           monstruo,  debes  estar  convencido  de  que  esas


           muertes sirven para algo, que se pueden justificar


           moralmente…, de lo contrario es imposible seguir


           con ello.


                  —Ninguna  muerte  se  puede  justificar  —dijo


           Daniel—.  El  asesinato  como  medio  es  la




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