Page 253 - Hijos del dios binario - David B Gil
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idealista, que no había abandonado toda
esperanza, que simplemente había cambiado una
causa por otra.
—¿Quiere decir que le explicó cuáles eran sus
planes?
Saul bajó la vista y se sumió en un profundo
silencio. Cuando volvió a levantar los ojos, su
mirada parecía perdida en otra época.
—David era un hombre justo. Nunca habría
hecho nada que pudiera perjudicar al pueblo de
Israel, ni habría actuado contra sus dirigentes
aunque desaprobara las políticas que ponían en
práctica. Pero los deshonestos no pueden
permitirse el lujo de creer en la honestidad de los
demás, así que lo empujaron a huir, a buscar otro
camino.
—Saul, por más astuto que alguien sea, por más
recursos que posea, nadie es capaz de desaparecer
sin ayuda. ¿Quién ayudó a Samir? ¿Quién lo ocultó
de los ojos del Mossad y sus aliados?
El viejo negó con la cabeza.
—No lo sé. Recibí una carta suya dos años
después de su desaparición. Por aquel entonces era
mucho más fácil comunicarse sin dejar rastro,
¿sabe? Me decía que estaba en Suiza, que estaba
colaborando en algo llamado Proyecto Zeitgeist, en
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