Page 263 - Hijos del dios binario - David B Gil
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cerraron la puerta.


                  —Póngase  los  zapatos  y  recoja  su  chaqueta.


           Más tarde podrá venir a por el resto de sus cosas.


                  Claro,  pensó  Daniel.  Querían  que  se  vistiera



           para dar apariencia de normalidad al salir de allí,


           pero dudaba de que tuviera oportunidad de volver.


           Mientras                se        aproximaba                   a        sus          zapatos,


           abandonados  al  pie  de  la  cama,  buscaba


           mentalmente  una  salida.  Estaba  desarmado,  en  la


           octava planta de un hotel y nadie repararía en su


           ausencia.                Había               pocas             situaciones                   más



           comprometidas.


                  Se puso los zapatos y recogió su chaqueta antes


           de dirigirse hacia la puerta. Uno de los agentes le


           puso la mano en el pecho y lo obligó a pasar detrás


           de él, mientras que el segundo cerró la puerta una


           vez estuvieron en el pasillo. Caminaron en silencio


           hacia  el  ascensor,  sus  pasos  amortiguados  por  la


           espesa moqueta. Al cruzarse con una empleada del


           hotel que empujaba una camarera, Daniel le dedicó



           una mirada penetrante a la que solo le faltaba gritar


           auxilio, pero ella se limitó a sonreír y bajar los ojos.


           Frustrado, miró de soslayo a los dos hombres que


           caminaban junto a él: ¿eran sicarios o torturadores?


           Iban armados, de eso estaba seguro…, pero en un


           corredor  estrecho  las  pistolas  podían  ser  un  arma




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