Page 268 - Hijos del dios binario - David B Gil
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para dejar pasar el aire. La cabeza le retumbaba al


           borde de la conmoción y las heridas que acarreaba


           desde la paliza le recordaron que aún seguían allí.


           Apretó  los  dientes  e  intentó  centrarse,  pues  su



           única  oportunidad  era  reaccionar  antes  que  sus


           captores.  Sin  embargo,  fue  un  mero  testigo  de  lo


           que sucedió a continuación.


                  Escuchó el murmullo sordo de un soplete láser


           como el usado para cortar acero bajo el agua, y a


           los  pocos  segundos  el  quejumbroso  chirrido  del


           metal  al  ser  arrancado.  Dos  detonaciones,  dos



           disparos a poca distancia que le obligaron a cerrar


           los ojos e intentar cubrirse los oídos, y al instante


           percibió que un peso muerto caía fuera del coche.


           Alguien le pasó el brazo bajo las axilas y tiró de él


           hacia fuera, mientras que el otro agente sentado a


           su  lado,  más  aturdido  por  encontrarse  en  la  zona


           del impacto, intentaba aferrarlo por la muñeca sin


           acertar  a  desenfundar  su  pistola.  Otros  dos


           disparos, el primero en el cuello y el segundo en la



           cabeza,              dejaron               a         su         segundo                 captor


           completamente  inerte,  su  cadáver  extrañamente


           suspendido en la masa gelatinosa que inundaba el


           coche.


                  Daniel empujó con las piernas y ayudó a que lo


           sacaran de allí hasta caer de espaldas sobre el duro




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