Page 280 - Hijos del dios binario - David B Gil
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—Hola —saludó Alicia, incómoda por
interrumpirlo.
El muchacho se detuvo y bajó los brazos.
Cuando se giró hacia ella, su expresión aún
permanecía ausente, como si su mente continuara
golpeando el saco. Pero sus ojos no tardaron en
enfocar este mundo, perplejos.
—¿Quién eres? —preguntó el chico con una
curiosidad que no admitía preámbulos.
Alicia lo contempló durante un instante y
sopesó que, pese a su altura y corpulencia, apenas
tendría cinco años más que su hija.
—Ah…, soy periodista. Me llamo Filippa Rossi,
quiero escribir un artículo sobre St. Martha.
—¿Es esto un nuevo escenario? —preguntó el
muchacho sin quitarse los guantes de piel.
—¿Cómo?
—¿Es otra prueba? ¿Como las de la sala de los
espejos?
—Ah…, no —articuló Alicia, confusa.
—¿Quién eres, entonces?
—Acabo de decírtelo, soy…
—No, quiero decir quién eres de verdad. ¿Qué
sentido tiene que estés aquí?
Alicia guardó silencio, intentando interpretar
las palabras del muchacho. Parecía descartar de
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