Page 277 - Hijos del dios binario - David B Gil
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—Queda un buen rato hasta el pueblo más
cercano.
Su interlocutora apoyó las manos en la cadera
con gesto de reproche, pero terminó por claudicar.
—La acompañaré hasta los servicios.
—Le agradecería que me dejara a solas.
Siempre he sufrido de vejiga tímida.
La enviada de Fenris frunció los labios, era
evidente que tales detalles la incomodaban, ¿quizás
hasta el punto de relajar su estricta vigilancia? Era
cuestión de probar.
—Verá —continuó Alicia—, hace poco tuve una
infección y desde entonces me cuesta…
—Al final de ese pasillo encontrará unos aseos.
La estaré esperando aquí.
La periodista le dio las gracias y, en cuanto se
giró, tuvo que reprimir una sonrisa. Entró por el
pasillo que le habían indicado y no tardó en dejar a
un lado la puerta de los aseos para continuar
adentrándose en las entrañas del edificio.
Sabía que estaba cometiendo una imprudencia,
que la estaban grabando con cámaras y que no
tardarían en interceptarla, pero esperaba conseguir
un par de minutos para curiosear lo que se
escondía detrás del decorado. Probablemente fuera
en vano, pero tenía la obligación de intentarlo, de
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