Page 318 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 318

Alicia  llegó  a  la  dirección  poco  antes  de  las


           ocho  de  la  tarde.  El  sitio,  al  parecer,  era  un  viejo


           teatro  que  antes  del  cambio  de  siglo  había



           devenido en cine para películas X, posteriormente


           se  había  intentado  recuperar  como  biblioteca


           pública, y por último se había transformado en un


           centro  para  neurojuegos  de  realidad  inducida.  Se


           detuvo  frente  a  la  fachada  principal,  que  aún


           conservaba la semblanza del viejo teatro, e intentó


           decidir  si  aquello  era  una  buena  idea.  Sobre  el



           pórtico  de  acceso  un  gigantesco  neón  proclamaba


           el  nombre  del  local:  «Arcadia»,  y  varios


           proyectores  instalados  en  la  calle  lanzaban  llamas


           holográficas  contra  el  edificio,  que  parecía  arder


           devorado  por  el  fuego.  Todo  un  canto  al  buen


           gusto y la mesura.


                  Bajó  la  vista  y  contempló  a  los  jóvenes  que


           entraban  y  salían  de  aquel  antro.  No  había  nadie


           que tuviera más de veintitrés años. Luego se miró a



           sí misma, quizás debería haber dejado los tacones y


           la  elegante  gabardina  para  otra  ocasión.  Suspiró


           con  resignación  y  se  adentró  en  las  fauces  de  la


           bestia.


                  Según cruzó la entrada, el guardia de seguridad


           la  miró  de  arriba  abajo,  quizás  un  tanto




                                                                                                            318
   313   314   315   316   317   318   319   320   321   322   323