Page 319 - Hijos del dios binario - David B Gil
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desconcertado, pero no llegó a dirigirle la palabra;
algo que Alicia agradeció, pues le costaba imaginar
alguna excusa que explicara su presencia allí. Lo
cierto es que ella misma dudaba de que tuviera un
buen motivo.
Se quitó la gabardina mientras estudiaba el
entorno. La planta baja del local parecía una
especie de cafetería donde socializar y descansar
entre sesión y sesión; la música electrónica
palpitaba en el ambiente, el aire acondicionado
removía con fuerza la atmósfera cargada y la escasa
iluminación apenas permitía ver los rostros que
pasaban junto a ella. Dejó a un lado las taquillas,
donde los jóvenes se apiñaban para alquilar las
cabinas que iban quedando libres, y continuó hacia
la cafetería, consistente en una barra de bar y una
zona semicircular de asientos que rodeaba una
pequeña plaza. Parecía tratarse de una pista de
baile, pero aquella noche no había nadie interesado
en bailar.
Se aproximó a la barra y le pidió a la camarera,
una chica con una lágrima tatuada bajo el ojo y los
labios pintados de negro, que le sirviera una
cerveza. La despachó casi sin reparar en su
presencia, y Alicia respondió con un «gracias» que
se perdió en el vacío. Se alejó de la barra con su
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