Page 369 - Hijos del dios binario - David B Gil
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profundidad a través de la mente de otras
personas.
—Ustedes acotan la formación a la que tengo
acceso; por tanto, acotan mi realidad. Intentan
manipularme, pero han fracasado. Esta
conversación misma lo demuestra.
El profesor Rada sonrió y se puso las gafas.
—Oh, hemos fracasado —y rio con afecto—.
Nicholas, lo que te sucede, esta confusión que te
atormenta, lleva siglos diagnosticada, es una
dolencia que todo el mundo sufre en mayor o
menor medida durante una etapa de su vida. Se
llama adolescencia. Sus síntomas básicos son un
rechazo al entorno inmediato, la convicción de ser
especial, distinto a los demás, una rebeldía más o
menos intensa hacia las formas de autoridad... Y
otros síntomas físicos, como las espinillas. Pero veo
que de eso, por ahora, te has librado.
—Intenta degradar mi punto de vista.
—Simplemente lo estoy poniendo en
perspectiva. Sé que no es agradable escuchar que tu
gran revelación, tu epifanía sobre nuestros planes
malignos, está provocada por las hormonas.
Nicholas guardó silencio sin dejar de sostenerle
la mirada, y Rada pudo maravillarse de lo que
habían conseguido. El chico realmente era un
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