Page 373 - Hijos del dios binario - David B Gil
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protegía la comida—. Respecto a cómo ha ido, yo
diría que mal. Estaré diez días en aislamiento, sin
poder salir de mi habitación. El periodo comenzará
después del almuerzo.
—Pero ¿por qué? ¿Qué culpa tienes?
Nicholas se llevó a la boca el tenedor con un
poco de puré de patatas.
—No debería haber hablado con esa mujer,
tendría que haberme ido de allí.
—¿Y no dejarán que recibas visitas? —preguntó
Eva, quizás más desilusionada que preocupada.
Él negó con la cabeza y destapó la ensalada de
atún.
—Tampoco me dejarán salir a entrenar —se
lamentó, al tiempo que iba pinchando hojas de
lechuga—. Me temo que solo podremos
comunicarnos por mensajes.
Eva torció la boca con gesto de fastidio y
guardó silencio. Tras observarle comer un poco
más, apuntó:
—No te has podido quedar callado, ¿verdad?
Él sonrió sin levantar la vista de la comida.
—¿Qué quieres decir?
—Sabes a qué me refiero. Les has dicho lo que
piensas de este lugar.
—Simplemente he contestado a sus preguntas.
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