Page 371 - Hijos del dios binario - David B Gil
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—Yo no les pertenezco, no soy una herramienta
a su disposición. Lo quieran o no, me iré de aquí.
La expresión risueña no se borró del rostro del
profesor, pero volvió a quitarse las gafas.
—Y dime, chico, ¿cómo piensas hacerlo? ¿No
crees que, si realmente esa fuese tu intención,
deberías haber empezado por no proclamarla en
voz alta ante aquella mujer? ¿Acaso no sabes que
velamos por cada uno de vuestros pasos?
—No pienso saltar el muro y correr campo a
través, profesor Rada. Sé que no llegaría muy lejos.
—Ajá, entonces, ¿cómo piensas hacerlo?
—Desestabilizando su sistema, haciendo que
sucedan cosas fuera de su control. Eso abrirá una
brecha por la que la realidad comenzará a filtrarse.
—Eso no tiene sentido, hijo.
—Sí lo tiene. Este lugar es una matriz cerrada y
necesitan que siga siendo así para que todo se
mantenga previsible, sujeto a sus planes. Pero
cuando un elemento externo entra en la matriz,
¿quién sabe cómo puede alterarlo todo? La visita
de esa periodista abrió una minúscula grieta que yo
agrandé al decirle que quería irme a toda costa.
Poco después, usted debe venir aquí para hacerme
esta entrevista, algo que también estaba fuera de
sus planes. ¿Ve? Las cosas ya han empezado a
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