Page 406 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 406
Pronto tendría que poner fin a sus atípicas
vacaciones y reincorporarse al trabajo, pues incluso
la paciencia de Claudio tenía un límite. Volvió a
recordar las palabras de Girard y debió reconocer
que su amigo tenía razón: estaba embarcada en una
cruzada personal, arrastrada por una necesidad
pueril de justicia o de venganza. Era una mujer
adulta con responsabilidades que incluían a una
niña maravillosa, ¿qué estaba haciendo
exactamente?, se preguntó con desazón, ¿por qué
estaba dispuesta a forzar la situación hasta el punto
de poner en riesgo su trabajo?
Podía contárselo todo a la policía, quizás
Interpol abriera una investigación... Pero se
desengañó sobre la marcha. ¿Una investigación
sobre qué? Su única prueba era el informe que le
había confiado Will, procedente de una fuente
desconocida y donde no había ni el menor indicio
de ilegalidad. Aparte de eso, tan solo contaba con
el testimonio de un muchacho y con un mensaje
críptico sustraído de un servidor privado. Aunque
se diera la más que improbable circunstancia de
que la policía británica enviara detectives a St.
Martha, tan solo encontrarían una institución de
apariencia modélica. No, nadie se preocuparía de
St. Martha ni de Will si no lo hacía ella.
406

