Page 44 - Hijos del dios binario - David B Gil
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—Sobrevivirás a ello. Vamos, no quiero que te


           dejes nada en la taza.


                  «¿Cómo  era  posible  que  su  hija  de  ocho  años


           tuviera  más  compromisos  sociales  que  ella?»,  se



           preguntó  mientras  se  llevaba  a  la  boca  su  tostada


           con  queso  light.  Por  supuesto  estaba  fría,  al  igual


           que el café. Iba a dar un segundo bocado cuando el


           teléfono comenzó a vibrar dentro del bolso; dejó el


           pan  en  el  plato  y  se  sacó  el  manos  libres  del


           bolsillo. Lo deslizó bajo el pelo y se lo insertó en el


           oído derecho.



                  —¿Ro?  Buenos  días.  —Otro  bocado  al  pan—.


           Ajá, ya veo. —Tomó la taza de café frío y la vació


           en el fregadero—. Bueno, está bien. —Abrió el grifó


           y el agua arrastró el líquido oscuro—. No, no pasa


           nada,  pero  deberías  haberme  avisado  antes.  —


           Entornó  los  ojos,  clamando  paciencia  mientras  se


           servía una copa de zumo de naranja—. Mira, no me


           enfado,  es  solo  que  te  pago  para  poder


           organizarme un poco la vida. —Un nuevo bocado a



           la  tostada—.  Da  igual,  en  serio,  intenta  avisarme


           con un día de antelación la próxima vez.


                  Se despidió con cierta aspereza y se arrancó el


           manos libres con un gemido de frustración. Faltaría


           a otro consejo de redacción, así que ya sabía lo que


           le  esperaba  cuando  llegara  al  trabajo.  Para  colmo,




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