Page 45 - Hijos del dios binario - David B Gil
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no podía ni desahogarse con la responsable; de
buena gana habría mandado a paseo a aquella
chica, pero no tenía tiempo para buscar a otra
persona. Además, era una buena canguro y Lara
estaba encariñada con ella. «Es de lo que se
aprovechan», pensó mientras apuraba el resto del
zumo de un trago.
—Coge el abrigo. Hoy te llevaré yo al colegio.
—¿Otra vez vas a ir hablando todo el camino
por el teléfono? —preguntó Lara mientras se
limpiaba con una alegre servilleta de color rosa.
—Solo si me llaman.
—Entonces, ¿podré acabar de ver el capítulo de
Crazy Meadow en el coche?
—Solo si me llaman.
Salieron al descansillo con los abrigos puestos.
Alicia empujó la puerta y el cierre electrónico se
activó solo. No era un piso muy grande, pero más
que suficiente para ellas dos. Coqueto, moderno y
en una zona residencial relativamente céntrica.
Aquello la convertía en una vivienda bastante más
cara que las del extrarradio, pero Lara llegaba al
colegio en veinte minutos, con lo que no tenía que
darse madrugones, y ella estaba a cinco paradas de
metro de la redacción.
Con su sueldo de redactora de Cultura jamás
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