Page 137 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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y  ninguno  de  los  dos  apreciaba  mucho  al  otro.  Rava

              también  era  un  recluso;  había  cerrado  el  minúsculo

              espacio que había alrededor de su litera con paneles y


              tenía  instaladas  allí  dentro  unas  cuantas  luces  y  un

              ventilador.  A  veces  se  pasaba  días  enteros  en  su

              minicubículo, entrando en él con un recipiente lleno de


              agua  y  emergiendo  con  el  mismo  recipiente  lleno  de

              orina. Tzbalik Odraye hacía cuanto podía por ignorar a


              su  compañero  de  camarote,  y  siempre  negaba

              vigorosamente que se dedicase a soplar el humo de la

              pestilente  hierba  citreffesiana  que  fumaba  por  los


              agujeros  de  ventilación  que  aireaban  el  diminuto

              cubículo de Rava.


                     El último camarote era compartido por Lenipobra y


              Lamm.  Lenipobra  era  el  miembro  más  joven  de  la

              Compañía; un muchacho larguirucho y algo tartamudo

              con una asombrosa melena pelirroja. Tenía un tatuaje en


              la lengua del que estaba muy orgulloso, y aprovechaba

              cualquier             ocasión           para          exhibirlo.            El      tatuaje

              representaba a una mujer humana y era tan tosco como


              grosero. Lenipobra era lo más parecido a un médico con

              que contaba la Turbulencia en cielo despejado, y rara vez se


              le veía sin un pequeño libro—pantalla que contenía uno

              de los textos sobre medicina panhumana más puestos al

              día.  Lenipobra  se  lo  enseñó  con  orgullo  a  Horza,


              incluyendo algunas de las páginas móviles, una de las




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