Page 135 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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que quizá eso era lo que las mantenía tan aisladas, pero
acabó descubriendo que las dos eran bastante tímidas.
Eran de talla media y peso medio, y tenían la piel
grisácea y rasgos muy pronunciados, con ojos que
parecían lagos negros. Horza pensaba que quizá fuera
una suerte que no mirasen nunca a la cara de los
demás; con semejantes ojos una mirada suya podía
resultar una experiencia de lo más inquietante.
Mipp era un hombretón gordo y sombrío con la piel
negra como el azabache. Podía pilotar la nave
manualmente cuando Kraiklyn no estaba a bordo y la
Compañía necesitaba apoyo aéreo, o podía sentarse ante
los controles de la lanzadera. Se suponía que también
era bueno con el cañón de plasma o el rifle de
proyectiles rápidos, pero tenía cierta propensión a las
rabietas y solía acabar en un peligroso estado de
embriaguez provocada por toda una variedad de
líquidos ponzoñosos que obtenía de la autococina.
Horza le oyó vomitar en una o dos ocasiones. Mipp
compartía un camarote con otro borracho llamado
Neisin que era bastante más sociable y se pasaba la vida
cantando. Neisin tenía algo terrible que olvidar —o se
había convencido a sí mismo de ello—, y aunque bebía
de una forma más abundante y regular que Mipp,
algunas de sus peores borracheras terminaban
sumiéndole en el silencio y en terribles ataques de llanto.
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