Page 138 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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cuales mostraba con gran abundancia de vividos
colores las técnicas básicas para tratar quemaduras.
Lenipobra parecía considerar que todo aquello era muy
divertido. Horza hizo una anotación mental diciéndose
que debía hacer todo lo posible para salir ileso del
Templo de la Luz. Lenipobra tenía los brazos muy
largos y flacos, y pasaba una cuarta parte de cada día
estándar desplazándose sobre las manos y los pies,
aunque Horza no logró descubrir si esto era algo natural
en su especie o una mera afectación.
Lamm era más bien bajo, pero parecía sólido y
tenía montones de músculos. Poseía dos pares de cejas
y unos pequeños cuernos injertados que asomaban
entre su no muy abundante pero negrísima cabellera
sobre un rostro que, normalmente, intentaba mostrase
una expresión lo más agresiva y amenazadora posible.
Lamm hablaba más bien poco entre operación y
operación, y cuando hablaba solía ser sobre batallas en
las que había estado, gente a la que había matado, armas
que había usado y ese tipo de cosas. Lamm se
consideraba el segundo de a bordo, pese a que la
política de Kraiklyn era tratar a todo el mundo igual. De
vez en cuando Lamm les recordaba que no debían darle
problemas. Iba bien armado y era mortífero, y su traje
llevaba incorporado un artefacto nuclear que, según
afirmaba, prefería detonar al ser capturado. La
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