Page 133 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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«Y mi próximo truco será... —pensó Horza tan
pronto como estuvo fuera del camarote y se encontró
caminando por el pasillo rumbo a la cocina—, adoptar
la personalidad de... ¡el capitán Kraiklyn!»
Durante los días siguientes Horza llegó a conocer
bastante bien al resto de la tripulación. Habló con los
que querían hablar, y observó o se dedicó a aguzar el
oído para enterarse de algunas cosas sobre los que no
tenían ganas de charla. Yalson seguía siendo su única
amiga, pero se
llevaba bastante bien con Wubslin, su compañero
de camarote, aunque el corpulento ingeniero era un tipo
callado y cuando no estaba comiendo o trabajando solía
pasarse casi todo el tiempo dormido. Los Bratsilakin
parecían haber decidido que Horza probablemente no
estaba contra ellos, pero daban la impresión de
reservarse su opinión sobre si estaba a favor hasta que
llegaran a Marjoin y al Templo de la Luz.
La fanática religiosa que compartía el camarote con
Yalson se llamaba Dorolow. Era más bien regordeta, de
tez clara y cabellos rubios, y sus enormes orejas se
curvaban hacia abajo hasta rozarle las mejillas. Hablaba
con una voz muy aguda parecida a un graznido que,
según ella, apenas si era audible, y le lloraban mucho los
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