Page 213 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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Uno  de  los  problemas  era  saber  cuándo  dar  el

              golpe. Horza tenía la esperanza de que su estancia en

              Vavatch le ofrecería alguna oportunidad de acabar con


              Kraiklyn, pero Kraiklyn no parecía tener ningún plan

              bien  definido,  y  eso  hacía  que  a  Horza  le  resultara

              bastante  difícil  trazar  los  suyos.  Cada  vez  que  se  le


              había hecho alguna pregunta al respecto


                     durante el viaje, Kraiklyn se limitó a hablar de las

              «grandes  oportunidades»  existentes  en  el  Orbital,


              oportunidades  que  «debían  surgir»  debido  a  la

              inminente destrucción del artefacto.


                     —Ese  bastardo  mentiroso...  —dijo  Yalson  una


              noche  cuando  ya  llevaban  recorrida  la  mitad  de  la

              distancia que separaba Marjoin de Vavatch.


                     Estaban acostados en el que ahora era su camarote,

              en la oscuridad de la noche de a bordo, con una media


              gravedad haciendo que resultara más fácil compartir

              el reducido espacio de la cama.


                     —¿A  qué  te  refieres?  —exclamó  Horza—.  ¿No


              crees que haya decidido ir a Vavatch?


                     —Oh, sí, iremos allí, seguro, pero no porque haya

              posibilidades  desconocidas  de  hacer  un  trabajo  con


              éxito. Quiere ir allí por la partida de Daño.


                     —¿Qué  partida  de  Daño?  —preguntó  Horza,

              volviéndose hacia ella en la oscuridad hacia el punto




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