Page 242 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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ciudad desierta con las nubes pasando lentamente
sobre ella.
Horza se reunió con algunos de los demás junto a
un parapeto que delimitaba la zona de aterrizaje, y
contempló una cubierta situada veinte metros más abajo
que se hacía visible de vez en cuando por entre las
delgadas hilachas de niebla. Cintas de vapor flotaban
sobre el área que tenían debajo moviéndose en lentas
oleadas sinuosas, a veces revelando y a veces ocultando
una cubierta en la que había zonas de tierra con
arbustos, así como pequeños doseles, sillas esparcidas
por todas partes y unos edificios parecidos a tiendas.
Todo tenía el aspecto abandonado y melancólico de un
balneario en pleno invierno, y Horza se estremeció
dentro de su traje. Por delante de ellos el paisaje parecía
llevar a un punto implícito situado a un kilómetro de
distancia, el lugar donde unas torres muy delgadas
asomaban del banco de niebla junto a la proa invisible
del barco.
—Parece como si estuviéramos yendo hacia una
zona todavía más nubosa que ésta —dijo Wubslin,
señalando en la dirección que llevaba el Megabarco.
Un inmenso acantilado formado por nubes flotaba
en el aire extendiéndose de un confín del horizonte a
otro, más alto que cualquiera de las torres del
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