Page 511 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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pasó una mano por el pelo y sus dedos golpearon
suavemente la superficie de la mesa un par de veces—
. Oh... —dijo.
Volvió a apoyar la espalda en su asiento. Sus ojos
pasaron de la mujer al hombre y acabó encogiéndose
de hombros sin decir nada más.
—Por lo tanto, Gravant, ya no te necesitamos —
dijo Horza volviéndose hacia Balveda.
La agente de la Cultura abrió la boca, pero Yalson
se le adelantó con un leve carraspeo.
—Oh, Kraiklyn, deja que se quede a bordo —
dijo—. ¿Qué importancia tiene una persona más o
menos?
—La tiene, Yalson —dijo Horza con cautela,
repasando mentalmente todo lo que sabía sobre
Kraiklyn—. Soy el capitán de esta nave y soy quien
toma las decisiones.
Yalson dio la impresión de querer decir algo, pero
lo que hizo fue volverse hacia Balveda y extender los
brazos con las palmas de las manos hacia arriba. Se
reclinó en su asiento, cerró los ojos y acarició la mesa
con las yemas de los dedos. Estaba intentando no
sonreír.
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