Page 527 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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mantener el arma apuntada hacia la cabeza de Balveda
durante todo el trayecto. Su cuerpo chocó con
la cubierta una fracción de segundo antes que el
de la agente de la Cultura.
El impacto contra el mamparo había dejado un poco
aturdida a Yalson. Horza se pegó lo más posible a la
cubierta y observó los pies y las piernas de Balveda
durante un segundo. Se incorporó rápidamente. La
agente de la Cultura intentaba moverse. Balveda abrió
los ojos y su cabellera pelirroja rozó la superficie de la
cubierta. Horza volvió a apretar el gatillo de la pistola
aturdidora, y lo mantuvo apretado sin apartar el cañón
de la cabeza de la mujer. El cuerpo de Balveda se
convulsionó incontrolablemente durante un segundo,
un hilillo de saliva resbaló por una de las comisuras de
su boca y sus músculos acabaron aflojándose. El
pañuelo rojo cayó de su cabeza.
—¿Te has vuelto loco? —gritó Yalson.
Horza se volvió hacia ella.
—No se llama Gravant. Se llama Perosteck
Balveda, y es una agente de la sección de Circunstancias
Especiales de la Cultura. Ése es el eufemismo que
utilizan para referirse a su departamento de Inteligencia
Militar, por si no lo sabías —dijo Horza.
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