Page 674 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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la mano. Su piel era blanca como la nieve, blanca como
el hueso.
—Otra vez esa expresión... —dijo ella en voz baja.
—¿Qué expresión? —preguntó él, poniéndose a la
defensiva y sabiendo muy bien a qué se refería.
—Como si estuvieras muy lejos de aquí —dijo ella.
Le cogió la mano y se la llevó a la boca, besándola y
acariciándola como si fuese un animalito indefenso.
—Bueno, eso no es más que una opinión tuya, ¿no
te parece?
La mujer apartó la vista y contempló la lívida bola
rojiza del sol que estaba ocultándose detrás de la
cordillera.
—Es lo que veo —dijo—. Conozco muy bien tus
expresiones. Las conozco todas, y sé lo que significan.
El hombre sintió una punzada de rabia al ver lo fácil
que le resultaba leer en su interior, pero sabía que la
mujer tenía razón, al menos en parte. Le conocía tan bien
que sólo ignoraba aquello que ni él mismo sabía de su
personalidad (aunque se dijo que esa parte seguía
siendo muy considerable). Hasta era posible que le
conociera mejor de lo que se conocía él mismo...
—No soy responsable de mis expresiones —dijo
pasados unos segundos intentando tomárselo todo a
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