Page 206 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
Abilene, sobre todo haciendo buen acopio de hojas de
vidrio, que embaló con grandes precauciones y no
olvidándose de recoger un ocular para el microscopio
del doctor Blanchard, que se lo había encargado
mucho. Pero el segundo día, en vez de partir, se enredó
con un tal Macduff, que se ocupaba, con su familia, de
la fábrica de pólvora, y juntamente con dos o tres
desocupados más, que se les unieron, organizaron un
enorme escándalo en mitad de la plaza, acompañado
de abundante bebida y de persecuciones de mujeres. A
poco, se les unieron dos o tres chicas, que les
acompañaron en las libaciones, y procedieron a
perseguir a los hombres más interesantes...
Sergio se libró con dificultad de una de ellas, una
rubia de ojos verdes que le acorraló en una esquina...
Más tarde, tuvo una seria discusión con su hermano,
que se consideraba muy ofendido ante este forastero
que había rechazado a su hermana. Sólo le salvó la
intervención del Manchurri, que juró y perjuró que
Sergio tenía todo eso prohibido a causa de una
enfermedad «procelosa». Sergio intentó convencer al
Manchurri para que emprendiesen la marcha al día
siguiente.
—Pero si no puede ser, señor... Si no es culpa mía. Es
culpa del Herrero... Tengo que llevarme clavos, que no
tengo, y como el Herrero ha cambiado bastante en los
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