Page 235 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


               «Sufre con la verdad», y no puedo faltar a ella, como

            tú tampoco a la que has elegido... las Potencias no lo

            permitirían...  Ahora,  sígueme.  Te  acompañaré  a  una


            habitación  cuyo  umbral  protegeré  adecuadamente

            contra el exterior. No debes salir de ella bajo ningún


            concepto...  sólo  tú  pagarías  las  consecuencias...  Date

            prisa;  la  luna  entrará  en  el  cuarto  medio  dentro  de

            poco... y he de preparar ciertas cosas...


               Había  una  vibración  en  el  aire  oscuro  del  pasaje


            cuando penetraron por él. Herder llevaba en la mano

            una antorcha encendida, y con ella iluminó un tramo

            de desiguales escalones que ascendían hacia un piso


            superior.  Por  un  momento,  a  Sergio  le  pareció  ver

            brillar  en  la  oscuridad  los  ojos  ígneos  de  Airunesia;

            pero una segunda mirada le convenció de que no era


            así...


               La escalera concluía en un pasillo mal iluminado por

            la verdosa luz de la luna, que atravesaba oquedades


            irregulares, trazadas de cualquier modo en los espesos

            muros.  Desde  el  borde  del  pasillo  se  divisaba


            perfectamente la sala que acababan de abandonar; tan

            escasa era la pendiente de la escalera, y tan alto el techo

            del  pasaje...  Caminaron  unos  pasos  sobre  losas


            desiguales, que tableteaban bajo sus pies, con sonido

            de  huesos.  A  un  lado,  se  abría  un  estrecho  y  corto

            corredor,  construido  con  piedras  sin  desbastar,


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