Page 239 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 239
Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
las presiones que parecían ejercerse desde todas partes
sobre su espíritu. Tenía miedo, eso sí, del pacto que le
fuera a proponer Simón Herder; pero si era el único
camino para localizar el Pilón del Alba, lo aceptaría,
fuese lo que fuese. Recordó tiempos pasados de
sufrimiento constante, de insatisfacción, de rabia. Por
lo menos ahora era libre...
Incluso para salir de la habitación. Si hubiera sentido
el mismo terror inicial no lo hubiera hecho; pero era
más poderosa la rabia y el rencor que lo que pudiera
esperarle allí fuera. Con paso firme, atravesó la línea
fosforescente... ¿batió las alas la figura sombría?... y
avanzó por el semiderruido corredor, temblando por
el frío de la noche, cuidando de no hacer ningún
ruido... Bajo la verdosa luz que surgía torpemente del
sucio disco lunar, caminó en silencio hasta los
primeros escalones... Ahora, a través de una niebla
aromática, veía claramente a Herder, cubierto con su
hábito pardo, con una corona de latón en la cabeza,
inclinado sobre un objeto negruzco, junto a uno de los
hornos. Sentía como una ligera somnolencia, producto
quizá de las hierbas aromáticas, helecho y verbena, que
Herder introducía en el hornillo, musitando palabras
ininteligibles...
¿Helecho y verbena? ¿De dónde había surgido ese
pensamiento? ¿Cómo sabía esto?
239

