Page 248 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
nada... no es como Airunesia... No sé quién será, si
ABRAHEL, ASTARTEA o HERMIONE, o cualquier
otra... pero sólo será eso, y una vez que reciba tu
semen, la Piedra de Luna hará lo demás... Lo hará, lo
hará, y yo quedaré LIBRE... ¡LIBRE!
Al pronunciar Herder aquellos tres nombres, hubo
un temblor en las paredes de la caverna... como un
sordo retumbar que viniese de las paredes... Algo
como una música sincopada pudo oírse durante unos
segundos... y también por un momento Sergio tuvo
una rápida visión de tres figuras juntas... la del centro
llevaba una diadema festoneada, formando pequeños
cuernos, de la que surgía una claridad semilunar...
La escalera había terminado en una caverna sin
límites, iluminada por antorchas hundidas en los
esponjosos muros... No se veía su final, ni su techo...
solamente en los lados que conectaban con el arranque
de la escalera, se apretujaba y amontonaba la roca
descompuesta, cubierta de plantas desgarradas que
surgían de todas partes, en un infernal desorden... Las
ramas negruzcas se movían espasmódicamente, como
si quisieran capturarles... El aire estaba lleno de
vibraciones, como si mil tambores gigantes resonasen
en el fondo de la oscuridad... De vez en cuando una
chispa luminosa cruzaba las insondables tinieblas...
iluminando cosas diversas a cual más odiosa; un
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